La Pampa Mesa
Ellos iban llevando de todas las casas las humas, las tortillas… y al día siguiente, después de la misa que decía el padrecito, todos comíamos de ahí en la pampa de la plaza, en la “pambamesa” que llamamos: tendidas las sábanas blancas, limpiecitas, llenitas de toda la comida, a lo largo y hasta al fondo que termina en forma de cruz, donde se sienta el prioste o el que hace rezar, al que todos escuchaban (aunque siempre había algunitos que se dormían, verá…).
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